¿Prohibir el celular en la escuela funciona? Lo que dicen los datos más nuevos
Casi toda la región ya lo está discutiendo. Pero la respuesta no es tan simple como parece.

Hace poco hablaba con una maestra de primaria que me contaba algo que se repite en muchas escuelas de la región. Desde que su colegio restringió el uso del celular en el aula, los recreos se ven distintos: más pelota, más conversación, menos cabezas agachadas mirando una pantalla. Pero me dijo algo que me quedó dando vueltas: “las notas casi no cambiaron”.
Ahí está, en el fondo, el corazón del tema. Sí, el celular distrae. Sí, ordenar su uso ayuda a que el aula respire un poco más. Pero cuando uno mira si eso cambia de verdad el rendimiento, la respuesta ya no es tan obvia. A veces hay mejoras. A veces no pasa gran cosa.
Zelmira May, especialista regional de Educación de la UNESCO, pone el acento en algo que me parece importante: prohibir sin acompañar puede terminar moviendo el problema de lugar. La escuela puede poner límites, claro. Pero no alcanza con eso. La parte difícil empieza después, en cómo se enseña a usar la tecnología con criterio y no solo a obedecer una regla.
Y hay algo más que no conviene perder de vista: cuando el celular desaparece del aula, el problema no siempre desaparece. Muchas veces simplemente se va a otro momento del día. A la casa. A la noche. Al rato de llegar. Por eso, si en el colegio se ordena una cosa y en casa otra muy distinta, el mensaje se vuelve confuso.
Entonces, más allá de lo que decida la escuela, hay algunas cosas que sí pueden hacerse en familia.
✦ Hablar con el colegio para entender qué están buscando con la medida.
✦ Poner acuerdos claros en casa, aunque cueste.
✦ Mirar qué pasa después de la escuela, no solo durante la clase.
✦ Y no quedarse solo con la prohibición: ayudar a que el celular se use con más criterio, no con más impulso.
¿Y en el colegio de tu hija o tu hijo, cómo están manejando el tema? ¿Sientes que la regla que tienen realmente está funcionando en casa también?
Si en tu institución están evaluando cómo abordar este tema, puedo ayudarte con una charla, un taller para docentes o una asesoría para construir un protocolo que tenga sentido más allá del reglamento. Escríbeme y lo conversamos.
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Gairimar Cano
Niñez y Adolescencia sin Heridas
